Calidad de vida en la IU

La incontinencia de orina tiene un importante impacto sobre la calidad de vida de quien la padece.

Muchas pacientes experimentan vergüenza, pérdida de     autoestima, depresión y aislamiento. Produce una serie de     consecuencias negativas como discontinuidad de la actividad     laboral, sexual y social y está considerada una de las causas     principales de ingresos prematuros en instituciones para la tercera     edad.

Los problemas de control de la vejiga pueden afectar al descanso, puesto que las personas que la padecen se levantan varias veces durante la noche (más de dos veces) y esto puede provocar fatiga y alteraciones del sueño.

La mitad de las mujeres sexualmente activas con trastornos de control de la vejiga tienden a padecer problemas en sus relaciones sexuales. El miedo a orinarse durante la penetración o el orgasmo, hace que muchas afectadas opten por evitar las relaciones sexuales.

Esta dolencia también puede dañar el bienestar emocional de los afectados: las personas que la sufren suelen tener cambios bruscos de humor, hipocondría, pesimismo y depresión. Más del 41% opina que les afecta a sus actividades sociales.

    

    El miedo a perder el control de la vejiga mientras se realiza algún     tipo de ejercicio provoca que muchas mujeres y hombres dejen de     hacer deporte, cuando éste es muy beneficioso a la hora de     disminuir el  riesgo de padecer otras enfermedades.


Se han utilizado cuestionarios genéricos de calidad de vida para demostrar esta afectación. Todos los estudios sobre niveles de calidad de vida en personas que padecen esta disfunción, demuestran que son significativamente más bajos que en las personas sin incontinencia.

Los aspectos de la vida diaria que más se afectan son: el sueño y descanso, la movilidad, el comportamiento emocional, la interacción social y las actividades de recreo. Esta afectación puede ser mayor que la provocada por algunas patologías crónicas como la diabetes o la hipertensión. Los estudios en mujeres indican que la pérdida de orina afecta más la calidad de vida de las más jóvenes y de diferente forma según el tipo de incontinencia.